Las soft skills son, como poco, igual de importantes que las competencias técnicas. Aportan a las empresas unos conocimientos y aptitudes imprescindibles para una buena colaboración, pero, de la misma manera que la demanda en materia de competencias técnicas evoluciona, los tipos de soft skills que se valoran en la contratación van cambiando con el tiempo y a su vez los cambios económicos. Para empezar desde hoy mismo a cultivar las aptitudes que más buscan las empresas, estos son las 4 soft skills que marcarán la diferencia mañana:

La flexibilidad técnica

Las tecnologías se siguen desarrollando y no se parecen. Como lo demostró el investigador en inteligencia artificial Ray Kurzweil, evolucionan según una curva exponencial, por lo tanto, el cambio técnico está en constante aceleración. Por eso, las empresas se interesarán cada vez menos en las aptitudes técnicas actuales de un candidato y cada vez más en su capacidad para adaptarse a nuevos paradigmas tecnológicos.

La palabra clave será la flexibilidad: los reclutadores querrán evaluar la rapidez con la que el candidato consiga dominar una nueva tecnología y entender su potencial. Para que las empresas sean ágiles, sus empleados también deben serlo.

 

La empatía

La gestión se transforma y pronto debería basarse menos en las formas tradicionales de autoridad y más en la empatía y la capacidad de escucha. Según un estudio llevado a cabo por Great Place To Work, el 71 % de los empleados valora cualidades como la capacidad de escuchar, la comunicación y la empatía. Un resultado que confirma lo que muchos ya intuyen; las nuevas generaciones de empleados aceptan con mayor dificultad la autoridad pura y demandan que se responda a sus expectativas de sentido. La empatía es la capacidad que debería permitir a los futuros managers escuchar y adaptarse a las demandas de cada uno en un esquema más horizontal.

 

La autonomía

Las empresas están cada vez menos centralizadas y pivotan progresivamente hacia modelos de desarrollo que se basan en la creatividad y el espíritu de iniciativa de sus asalariados. Si esta tendencia continúa, llevará a los reclutadores a dar privilegio a candidatos que demuestren tener una gran capacidad de autonomía individual. Fijarse objetivos intermedios, elegir su metodología, buscar cuanto antes soluciones a los problemas que surgen en el trabajo, serán unos comportamientos especialmente valorados.

 

Capacidad de cooperación

La movilización de la inteligencia colectiva está en el centro de los debates sobre la gestión del mañana. La superación de los silos, la aparición de problemas que afectan a todos los departamentos de la empresa y la importancia de las soluciones creativas son factores que aumentan las situaciones en las que los empleados deben colaborar de manera efectiva. Este último también tendrá que aprender a comunicarse y trabajar a pesar de las separaciones tradicionales de profesión o jerarquía.

 

Autónomo

El empleado del mañana también tendrá unas soft skills que harán que los intercambios con sus compañeros sean fructíferos para la empresa y gratificantes para su equipo.

Ser capaz de identificar estas habilidades y conocimientos clave se ha convertido en un reto importante para las agencias de contratación que deben implementar soluciones de detección de soft skills. Pruebas de personalidad, análisis de comportamiento, solicitudes de recomendaciones, entrevistas en vídeo… existen numerosas formas de detectar estas famosas habilidades en vuestros candidatos.

Para tener más información, descarga nuestra guía «la entrevista en vídeo diferido en 7 preguntas» .